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jovenes afrodescendientes de ashanti peru. foto: ministerio de cultura

Jóvenes Afrodescendientes en el Perú: Desafíos frente al Decenio.

Solo 1.9% termina la Educación Superior

Publicado: 2015-07-14

Las y los jóvenes afrodescendientes en América Latina, al igual que la juventud indígena, pertenecen a una de las poblaciones que manifiestan mayores desventajas, discriminación y desigualdad social, sufriendo una triple exclusión: étnica/racial (por ser afrodescendientes), de clase (por ser pobres) y generacional (por ser jóvenes), esto se agrava de sobremanera cuando se trata de las mujeres, pues la discriminación de género es una barrera que dificulta mucho más el goce pleno de sus derechos fundamentales y la oportunidad de alcanzar un nivel de vida digno.

En el Perú, según un estudio del Banco Mundial y Grade (2008), el 13% de los afrodescendientes no accede a colegio primario, el 30% no concluye la secundaria, el 6% accede a estudios superiores y solo el 1.9% logra terminar los estudios superiores, estos datos evidencian una real exclusión del sistema educativo nacional, pues la pobreza y la discriminación étnico – racial los obliga a desertar de las instituciones educativas, además de priorizar trabajos no bien remunerados, el subempleo y los llamados “cachuelos” que satisfacen necesidades económicas inmediatas, fortaleciendo indirectamente los prejuicios y estereotipos hacia la población afrodescendiente que se sustenta en la incapacidad de desarrollarse en puestos de alta gerencia y oficios de alto nivel profesional.

Es muy difícil ver a mujeres jóvenes afrodescendientes como cajeras de bancos, secretarias o en puestos de atención al público, pues la "buena presencia" repliega a la población afrodescendiente a desarrollarse en ciertos espacios laborales, convirtiéndose en fuertes barreras de desarrollo personal y profesional. A eso se suma los prejuicios y estereotipos en los medios de comunicación que visibilizan a la población afrodescendiente como deportistas, bailarines y cocineros o en el peor de los casos como tontos, ladrones e incluso exagerando sus rasgos físicos en programas cómicos de señal abierta, generando que el racismo se camufle en lo gracioso y lo que debería ser risible, mellando la identidad y autoestima de los niños y adolescentes afrodescendientes, la cual se encuentra poco fortalecida por los textos escolares ante una débil enseñanza de los aportes africanos y afrodescendientes en la historia y en la construcción de la nación.

Si bien es cierto, son pocos los países que evidencian estadísticamente la realidad de las y los jóvenes afrodescendientes, Brasil, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Honduras, entre otros, no es casualidad que los jóvenes afroperuanos se encuentren en las zonas urbano marginales y en lugares con altos niveles de pobreza e inseguridad ciudadana. En Lima, las quintas hacinadas de Barrios Altos, Rimac, La Victoria, La Av. La Paz en San Miguel o el mismo Callao; las Favelas de Rio de Janeiro y Sao Paulo en Brasil son un claro ejemplo de ello a nivel regional.

Ante esta realidad y en el marco del “Decenio Internacional de los Afrodescendientes" declarado por las Naciones Unidas, mediante Resolución 68/237 para el Periodo 2015 – 2024, resolución que insta a los estados miembros a realizar acciones que reduzcan las desigualdades étnico-raciales de esta población, es fundamental contar con datos oficiales actualizados y desagregados por etnia y edad que sirvan como sustento en las políticas públicas de juventudes, además de fortalecer la etnoeducación y los mecanismos de sanción de los actos de discriminación dentro de las instituciones educativas en todos sus niveles, centros laborales, medios de comunicación y en la sociedad en general.

La implementación de acciones afirmativas que garanticen el acceso y permanencia de las y los jóvenes afrodescendientes en las instituciones de educación superior, reducirán los bajos índices de culminación de dichos estudios y abre la posibilidad de obtener empleos mejores remunerados, además de ampliar de sobremanera los referentes de nuestros niños y jóvenes afrodescendientes.

Las políticas públicas en materia de juventud y los diferentes programas de acceso a la educación e inserción laboral juvenil del estado ( Jóvenes a la Obra, Beca 18, etc ) deben incluir un enfoque étnico - racial y priorizar aquellas comunidades con alta presencia de población afrodescendiente, en su mayoría rurales, además de construir espacios de participación donde la juventud afrodescendiente y las organizaciones juveniles afrodescendientes puedan involucrarse en los procesos de toma de decisiones de la política pública a nivel local y nacional.

Sin embargo, un mayor reto consiste en que la juventud afrodescendiente se identifique como afrodescendiente, reconozca su realidad socio-económica resultado de siglos de esclavización, y su indignación persiga el compromiso de vinculares a la vida política del País y la gestión pública, a manera de que sean ellos los principales actores y protagonistas del desarrollo de sus comunidades históricamente discriminadas.


Escrito por

Marco Antonio Ramírez

Abogado. Afroperuano. Esp. en Políticas Públicas para la Igualdad y la no Discriminación. marcoantonioramirezsh@gmail.com @elafroperuano


Publicado en

Reflexiones de un afroperuano

500 años de esclavización a nuestros ancestros. A ellos honro en estos textos.